Consumir lácteos?

Hemos crecido con esta idea de que la leche es imprescindible para nuestra salud ya que representa una fuente de calcio muy importante, aunque esta creencia no es cierta del todo. Es cierto que es imprescindible en nuestros primeros años de vida, pero deja de serlo llegados a una edad adulta, provocando en muchas ocasiones problemas digestivos e incluso intolerancias y alergias a los lácteos. Bebidas, queso, yogures, mantequilla, helados, consumimos leche bajo una multitud de formas y este gran consumo de lácteos puede ser perjudicial para nuestra salud¿Por qué dejar de tomar leche?

Según muchos especialistas en alergias, nutricionistas, médicos y expertos en terapias naturales, es posible que hayamos llegado demasiado lejos. El consumo de grandes cantidades de productos lácteos ha tenido muchos efectos negativos en nuestra salud:

1. Los trastornos digestivos y dolores de estómago se reducen cuando se disminuye el consumo de lácteos. Esto se debe a que la caseína, la principal proteína de la leche, forma grumos pegajosos indigeribles en el estómago, que luego recubren las paredes intestinales.
2. Síntomas premenstruales tales como hinchazón, dolores de cabeza, irritabilidad, confusión y calambres, a menudo mejoran significativamente con una dieta libre de lácteos.
3. Las alergias de todo tipo a menudo se ven reducidas en las personas que no toman lácteos: sinusitis crónica, alergias alimentarias alergias ambientales, etc. Esto puede ser debido a que los productos derivados de la leche crean grandes cantidades de moco, lo que ralentiza la función del sistema respiratorio y produce letargo y fatiga.
4. Expertos como el Dr. William Crook han demostrado que los niños hiperactivos o crónicamente fatigados son muy a menudo intolerantes a la leche.
5. Según estudios científicos contrastados, la incidencia de cáncer de mama es mucho más elevada en los países que consumen una gran cantidad de alimentos lácteos. El alto contenido de grasa en productos lácteos puede causar cambios hormonales (alentando el crecimiento excesivo de bacterias productoras de estrógenos en el intestino) que están relacionados no sólo con el cáncer de mama sino también con la menstruación precoz y la menopausia tardía.

Dejar de tomar leche y cómo sustituirla

El consumo de leche de vaca puede sustituirse por el consumo de leches vegetales como la leche de avena, la leche de almendras o la leche de arroz. Además podemos utilizar algunos productos derivados de la soja como el tofu o la nata vegetal para cocinar.

Para aumentar las fuentes de calcio en nuestro organismo sin recurrir a los lácteos, recomendamos comer por lo menos una porción al día de verduras de hojas verdes (coles, berros, hojas de nabo, perejil…), aumentar el consumo de legumbres e incluir las algas marinas en nuestra alimentación.

 

Dejar de tomar leche puede puede ayudarte a sentirte mejor y eliminar muchos trastornos de salud cuyo origen desconocías. ¡Vale la pena probarlo!